Día Domingo, 18 de Enero de 2026
El diagnóstico precoz es fundamental en una enfermedad poco conocida como la espondilitis anquilosante, según se ha destacado en la primera jornada dedicada a esta dolencia.
En el Área de Reumatología del Complejo Asistencial de Ávila son atendidos 170 pacientes con esta enfermedad. Según los estudios, la espondilitis anquilosante la padece entre un 0,5 y
un 0,6 por ciento de la población, casi todos hombres, cuyos primeros síntomas pueden aparecer entre los 20 y 30 años, y cuyas primeras señales con el lumbago o lumbalgias crónicas.
Así lo ha explicado la reumatóloga Montserrat Corteguera, del Hospital Nuestra Señora de Sonsoles: “los síntomas tardan en aparecer cinco o seis años”. Por eso el reto ante esta dolencia es el de efectuar un diagnóstico precoz para que el enfermo “se deteriore lo menos posible”.
En la primera jornada que organiza la Asociación Abulense de Afectados de Espondilitis, la doctora ha destacado el papel de los fármacos biológicos se están empleando en enfermedades inflamatorias.
Comenzaron a utilizarse en la artritis reumatoide y luego se ha comprobado que son “muy eficaces” en la espondilitis anquilosante, si bien son muy caros y se encuentran restringidos a los pacientes con una dolencia severa. De todos modos, Corteguera ha hablado de la “escasa experiencia” que se tiene porque llevan en el mercado una década, y de que “son muy importantes los efectos secundarios”. Por este motivo, los enfermos necesitan “un seguimiento y un control muy estricto”.
Rehabilitación
Desde otro punto de vista, el jefe del Servicio de Rehabilitación del Complejo Hospitalario, José Ignacio Sopelana, ha subrayado la importancia de la rehabilitación, aunque la espondilitis no tenga cura: “lo fundamental es el mantenimiento”.
Debido a que los tratamientos son de “muy largo recorrido” y por las características de la dolencia, ha destacado la importancia de que se hayan asociado los enfermos en Ávila.
En la jornada -celebrada este miércoles en el Hospital de Sonsoles- también han participado las fisioterapeutas Dolores Matamoros y Miriam Sopelana, y la técnico auxiliar de enfermería Nina Berrocal, que incidieron en los aspectos de rehabilitación que necesitan los pacientes.
Conocido como mal de Bechterew-Strümpell-Marie, espondilitis reumática o espondilitis anquilopoyética, es una enfermedad reumática crónica autoinmune con dolores y endurecimiento paulatino de las articulaciones, que afecta principalmente a los ligamentos de la columna vertebral con una inflamación denominada entesitis de la musculatura esquelética, que afecta especialmente a la zonas cervical, lumbar y la articulación iliosacral o sacroíliaca, pero que también puede llegar a otras articulaciones del cuerpo como la cadera, rodillas, hombros y el talón de Aquiles.



Julio Mentrida | Viernes, 14 de Septiembre de 2012 a las 12:29:49 horas
Todo lo que sea dar a conocer enfermedades y sus pautas debe ser bienvenido.
Accede para votar (0) (0) Accede para responder