Del Sábado, 17 de Enero de 2026 al Martes, 20 de Enero de 2026
El futuro “no muy lejano” de la robótica se concentra en los robots “sociales”, con tintes “humanoides”, que serán capaces de ayudar a una persona con movilidad reducida, por ejemplo, pero también a detectar si una persona está triste o alegre, a preguntarle y a dar una respuesta.
![[Img #39449]](upload/img/periodico/img_39449.jpg)
Este es uno de los retos a los que se ha referido el catedrático de Ingeniería de Sistemas y Automática de la UNED, Carlos Cerrada, director del curso ‘Taller de montaje y programación de micro-robots basados en Arduino’ que se ha desarrollado en el Centro Asociado de la UNED en Ávila.
Sin embargo, según Cerrada, que dirige el Departamento de Robótica de la UNED, integrante de RoboCity, junto con la Universidad Carlos III o el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la crisis ha parado los proyectos de investigación que se venían realizando en España, de modo que los ingenieros y los expertos están saliendo a trabajar a otros países, como Reino Unido, Alemania o Austria.
Y ello pese a que España “ha demostrado tener una capacidad muy puntera” en robótica, aunque “la crisis ha hecho un flaco favor a la investigación”.
Por eso, uno de los retos de la robótica se encuentra ahora en las empresas privadas, con las que se busca trabajar para conectar los eslabones de una cadena en la que la investigación, el desarrollo y la comercialización vayan de la mano. “Hace falta conectar la investigación de las universidades con la industria”, ha reiterado.
Robots con sentimientos
La aportación del grupo de la UNED al grupo RoboCity se centra en la visión tridimensional, mediante sensores -tipo ‘Kinect’ o ‘Wii’- que detectan, por ejemplo, la silueta de una persona y sus movimientos, con el objetivo de destinar las investigaciones a uno de los grandes desafíos de la robótica, como es su aspecto “social”.
En este tipo de robots, se busca un aspecto “humano”, pero también que tengan “capacidad de interlocución” y puedan identificar si una persona está alegre o está triste e, incluso, preguntar cómo se encuentra esa persona y analizar las respuestas para ofrecer una solución.
Este tipo de robots aún no se comercializa, aunque sí se pueden ya encontrar, por ejemplo, robots que guían a los visitantes por edificios como un museo, así como saludar y dar la mano. Son, en su mayoría, prototipos, aunque estánn “bastante avanzados”, ha afirmado Cerrada.
Sin llegar tan lejos, la tecnología robótica se encuentra, con un tamaño más pequeño, en el aparato que aspira en casa, pero también con otras funciones que empiezan a abrirse paso en la vida cotidiana, como un coche. El aparcamiento automático, a través de sensores, ya funciona en algunos modelos, mientras que, también dentro del apartado de los vehículos, existen proyectos que están consiguiendo que los vehículos circulen por las carreteras sin necesidad de conductor.
Luchadores de sumo
Los participantes en el curso de la UNED no han tenido tiempo de llegar a tanto, pero en tres días han conseguido montar un micro-robot y programarlo para que se mueva, sea capaz de seguir una línea determinada y no se salga de un área establecida que se distingue con un color diferente o, incluso, detectar objetos y expulsarlos.
Los aspectos básicos de estos robots, a través de los denominados “rastreadores” y “luchadores de sumo” han sido los protagonistas del curso, que ha concluido con una competición por equipos entre los micro-robots programados por los participantes.
![[Img #39450]](upload/img/periodico/img_39450.jpg)





Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.208