Del Sábado, 17 de Enero de 2026 al Martes, 20 de Enero de 2026
El empresario José María Ruiz Mateos ha sido condenado, junto a los otros dos administradores que utilizaba como testaferros, a hacerse cargo de las deudas que queden en Elgorriaga cuando termine el procedimiento concursal al que llevó a la empresa de galletas.
El Juzgado de lo Mercantil de Ávila ha considerado culpables a los tres titulares y los hace responsables solidarios del abono de la cantidad que, una vez concluida la fase de liquidación, resulte impagada a los acreedores de la masa y concursales.
La sentencia es el resultado del juicio celebrado a finales de octubre, en la que se denunció a Ruiz Mateos como representante de grupo empresarial Nueva Rumasa, titular de Elgorriaga, que se declaró en concurso de acreedores en la primavera de 2011. Fue puesta a la venta en noviembre y adquirida por Urbasa a comienzos de 2012 dándola un nuevo rumbo.
Además, el texto de la sentencia inhabilita por una década a Ruiz Mateos, y a Susana Álvarez Ampuero y a Zoilo Pazos Jiménez, testaferros del grupo, para administrar los bienes ajenos y para representar o administrar a cualquier persona durante el mismo periodo.
Igualmente, dictamina la pérdida de cualquier derecho que, como acreedores concursales o contra la masa, pudieran tener frente a la concursada.
La denuncia partió de la Administración Concursal que asumió la gestión, junto a empresas a las que adeudaban elevadas cantidades económicas como Harinera Arandina, Carat España, Montajes Eléctricos Diego Díez y Grupo Dhul. Y estaba dirigida contra Ruiz Mateos padre, que ha sido el condenado, y contra los hijos (Zoilo, José María, Francisco Javier, Pablo, Álvaro y Alfonso), quienes en el juicio responsabilizaron de todas las decisiones a su progenitor.
Mala gestión
En el juicio, la Administración Concursal acusó a Nueva Rumasa de llevar a la empresa a una situación de insolvencia por su mala gestión, desviación de dinero, mala contabilidad y ventas masivas de productos por debajo del precio de coste.
El concurso de acreedores se declaró en mayo de 2011, siendo las personas afectadas dos administradores, José María Ruiz Mateos y sus seis hijos varones, y la compañía Bleta Internacional LTD.
La sentencia señala que pruebas practicadas han dejado probado un “incumplimiento sustancial” de la obligación contable, “irregularidades contables relevantes” y actos dirigidos a “simular una situación patrimonial ficticia”.
Irregularidades
Así, se han comprobado “irregularidades relevantes” en los ejercicios contables desde 2007 -adquirieron Elgorriaga en 2005- para “desvirtuar” la imagen “fiel” de la empresa y que “se maquillaron” las cuentas para “dar mayor sensación de solvencia frente a terceros”.
Las irregularidades se repitieron hasta 2010, cuando empresa muestra resultados negativos de ejercicios anteriores de 730.209,92 euros, aunque estos años se habían activado gastos para mostrar siempre beneficios en las cuentas. Se trata de “una irregularidad contable relevante, digna de mención, por no reflejar la imagen fiel de la empresa”, que en 2010 arrojo pérdidas por valor de 1.712.968,04 euros.
Sobre la culpabilidad de los administradores, el tribunal determina que las decisiones las adoptaba Ruiz Mateos padre como presidente ejecutivo, de acuerdo a lo dicho por su hijo Álvaro en el juicio, mientras que a los otros dos administradores se les considera culpables por la “gravedad de su conducta pasiva”.




JOA | Viernes, 06 de Diciembre de 2013 a las 08:52:03 horas
Que no le perdonen ni los intereses
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