Del Sábado, 17 de Enero de 2026 al Martes, 20 de Enero de 2026
Ruta por los vestigios poco conocidos de Piedrahíta.El geográfo Enrique Hidalgo ha querido descubrir vestigios pocos conocidos de la historia y las tradiciones de Piedrahíta, de la que relató detalles de su origen.
Dentro de las jornadas culturales del verano piedrahítense se ha celebrado un viaje al pasado alrededor de dos puentes emblemáticos: el de Rebojos, aledaño al palacio de los Duques de Alba, y el puente de Barrionuevo, en la salida a la carretera de En Barco de Ávila. En esa pequeña marcha entre puentes descubrió gran número de vestigios históricos y de curiosidades que configuran una parte importante de la historia y el pasado de la villa.
Inició su exposición haciendo alusión al puente de Rebojos, en el que comenzó la ruta y cuya extraña orientación sorprende, ya que el cauce del arroyo de las Peñuelas que transcurre en las inmediaciones fue modificado para construir el muro de contención de los jardines del Palacio de los Duques de Alba. Y así señaló que “la muralla de sillares en seco impresiona por su fortaleza y guarda una joya apenas conocida”, ya que en el esquinazo de la gran pared se inspiró Goya para pintar uno de sus caprichos, 'Tántalo'. En esa obra “se reconoce a la perfección el lugar que da cobijo a las figuras imaginadas por el gran pintor y que invitan a retrotraerse a ese momento histórico”.
Hidalgo llamó la atención que no es el único secreto que guarda el palacio ducal, porque también en su patio de armas, debidamente catalogados y estudiados, se sitúan los vestigios del antiguo Castillo de los Señores de Valdecorneja. Este enclave fue descubierto cuando se hicieron las obras de remodelación de la zona, “aunque no se musealizó ningún punto para ser visitado, por lo que es uno de los aspectos menos conocidos de Piedrahíta”.
Muralla medieval
La ruta continuó siguiendo el camino que marca la antigua muralla de la villa por su lienzo este, de la que se conservan algunas partes. Hidalgo hizo ver la “gran mezcolanza de indicios que aún pueden verse en lo que fuera el recinto amurallado medieval”, y que ha dado paso a “un mosaico de modificaciones entre las que aún se adivina ese elemento defensivo que sería de planta irregular con cuatro puertas y foso, y que fue modificada en el siglo XV creando una barrera a modo de segunda muralla, añadiendo barbacanas y antepuertas”.
Al lado de la muralla se encuentra otra vez el cauce del Peñuelas, de “gran belleza paisajística en su ribera desde donde se accede a la poza de los estudiantes, donde se bañaban los jóvenes del pueblo”.
También en este mismo tramo se contemplaron elementos etnográficos tradicionales más recientes, como el curioso y singular tejado a dos aguas de la huerta de Pedro y Espe, la antigua posada de Juana 'La carbonera' o un tilo centenario que impresiona por su belleza y que situó a la comitiva cultural en el último punto de la visita: el puente de Barrionuevo.
Enrique Hidalgo destacó la importancia de su puente como antigua vía de conexión entre diferentes pueblos de Valle del Corneja e hizo una semblanza de lo que sería ese asentamiento extramuros en el que probablemente habitaron trabajadores de la cestería, la cantería y la molienda, ya que conserva aún el molino de la que fuera la última panadería de Piedrahíta con horno de leña.





Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.208