El primero que se abatió este año fue en Tornadizos de Ávila, municipio incluido en la comarca agraria de Ávila capital, el 8 de marzo. Y el segundo en Las Navas del Marqués, en la comarca Agraria del Valle de Bajo Alberche (Tierra de Pinares), el 17 marzo.
A esta cifra hay que añadir otros cinco que se podrán abatir en los nueve meses restantes. Dos de los siete corresponden a ejemplares que se mataron en 2018, cuando en vez de los cinco autorizados sólo se abatieron tres.
Estos se abatieron en las proximidades de Villaviciosa, término municipal de Solosancho, el 9 de junio de 2018; en Hoyocasero el 30 de octubre; y el 16 de noviembre en Urraca-Miguel, en el término municipal de Ávila capital.
En todos los casos, se trata de actuaciones realizadas por la patrulla de seguimiento previa autorización de la Dirección General de Medio Natural de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente y ante “la reiteración de daños que se venían produciendo” en explotaciones ganaderas del entorno.
El cupo de lobos a matar se encuentra dentro de las excepciones que se contemplan en la Directiva Hábitats de la Unión Europea y de la Ley de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad.
Estos cupos establecidos están cuestionados por todas las organizaciones agrarias, que demandan a Junta de Castilla y León que se amplíe el cupo de lobos a abatir e incluso que la especie sea cinegética al sur del Duero ante el elevado número de ataques al ganado que se vienen registrando.
Jesus | Martes, 02 de Abril de 2019 a las 00:27:48 horas
Busquemos el equilibrio, ni agua sin peces, ni peces sin agua.
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