Del Sábado, 17 de Enero de 2026 al Martes, 20 de Enero de 2026
La pequeña localidad de Villar de Corneja ha adelantado el fin de año al mediodía para que sus vecinos mayores puedan acudir a tomarse las uvas con las campanadas.
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Se trata de una tradición instaurada por la alcaldesa, Carmen Hernández, hace ocho años. “Vine el día de Nochebuena y me dio tanta pena, tras la salida de misa cada uno se fue a su casa”, explica. Al año siguiente todos juntos tomaron un pincho en el bar, y un año después organizó que todos tomasen las uvas en torno al reloj de la casa consistorial, en la Plaza de España.
“Imposible hacerlo por la noche, la gente es mayor y están todos acostados”, señala la alcaldesa, que calcula que la media de edad de los vecinos es de unos 70 años. Eran 51, pero este año han llegado cuatro niños y tres adultos, que han roto el descenso de poblacional de hace décadas.
Al mediodía de Nochevieja eran 40 en la plaza, ya que “muchos mayores se marchan con sus hijos en estas fechas”. Música a todo trapo desde el balcón de la casa consistorial, una mesa con sidra, turrones y dulces navideños.
Apenas el sol atenúa el frío. Llegan los vecinos y reparten vasos de plástico con las 12 uvas. Y al visitante le sorprende que el reloj vaya 10 minutos retrasado.
Suena el reloj, “son los cuartos”, dicen. Poco después, de pronto, el reloj ¡comienza a dar las campanadas!, cuando son las 11,58 horas. Manos a las uvas y brindis… y a los dos minutos ¡otra vez suenan las campanadas! Nadie le da importancia mientras brindan, entre ellos la mayor, Victorina Domínguez, de 86 años, y la menor, Sara, de dos años y medio.









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