Del Sábado, 17 de Enero de 2026 al Martes, 20 de Enero de 2026
El Congreso Nacional de la Sociedad Española de Enfermería Nefrológica (SEDEN) analiza en Ávila distintos asuntos de actualidad de las enfermedades renales, entre ellos el aumento de donaciones de personas vivas, que fueron de 318 durante 2011, de los que 63 fueron infantiles.
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Con 600 participantes, el Lienzo Norte acoge desde la tarde del miércoles y hasta el viernes un congreso en el que se abordarán los últimos proyectos científico-técnicos en tratamientos y trasplantes, los dilemas éticos que se plantean y la nefrología pediátrica, según la presidenta de la sociedad, María Jesús Rollán.
Los trasplantes de donantes vivos, “cada vez más habituales”, son otro asunto que se aborda. “Se ha dado un avance muy importante para que sean una realidad, al simplificarse la extracción del órgano”, ya que “en el pasado requería una intervención bastante cruenta, sin embargo ahora se hace por laparoscopia, hay menos efectos secundarios y el donante se restablece antes y en algunos pueden irse a casa en 48 horas”, ha explicado Fernando Ramos, vocal de Trasplantes y Hospitalización de la sociedad médica.
Donante cruzado
De todos modos, para llevarlos a cabo hay que hacer “un estudio en profundidad y pasar diferentes controles biomédicos, éticos y psicológicos para asegurar que es libre y altruista”. También se ha referido a trasplantes de donante cruzado entre tres personas, que en España ya han comenzado a diferencia de otros países como Estados Unidos o Dinamarca donde es “una realidad”.
La presidenta de SEDEN ha explicado que quieren potenciar, con la ayuda de la Organización Nacional de Trasplantes, ofrecer a los pacientes la posibilidad del trasplante “antes incluso de iniciar el tratamiento” cuando se detecta la enfermedad.
Ramos ha apuntado que el trasplante de un donante vivo supone que tendrá “una duración mayor” porque hay “una diferencia sustancial”: según el promedio de datos, en el caso de un órgano procedente de un cadáver supone una media de 10 años mientras que en el vivo se eleva a 15, y si se encuentran emparentados, a 20.
Los trasplantes de personas vivas influyen porque los órganos están “muy estudiados y las condiciones son más óptimas”, y “los mayores problemas se encuentra en el ámbito de lo ético porque no dejar de ser una mutilación del cuerpo”. Por eso, ha añadido Ramos, “hay que pensarlo, que se quiere hacer y ayudar a un semejante, ser consciente de ello”, porque “significa riesgos, aunque mínimos, pero debe ser una decisión libre e informada”.
Al congreso acuden médicos, supervisores de Enfermería, enfermeras asistenciales, psicólogos y representantes de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), y culminará con la celebración de la asamblea general de la sociedad médica.





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